En España, especialmente en las grandes ciudades, se constata a partir de finales de la década de los 90 un progresivo deterioro de la infancia y juventud, que se observa a través de hábitos, actitudes y comportamientos con pautas de actuación desestructuradas, poco favorables para una sana integración en la sociedad:

  • Incremento del índice de agresividad en el marco familiar, escolar y urbano.
  • Incremento del consumo de alcohol y drogas desde edades muy tempranas (12 y 13 años).
  • Alto índice de fracaso escolar.
  • Consumismo compulsivo.
  • Actitudes xenófobas y racistas.
  • Incremento de problemas de salud: anorexia y bulimia.
  • Incremento de dependencia de juegos informáticos con un individualismo acusado.
  • Incremento de los accidentes de motos y automóviles.
  • Ostracismo observado en la inhibición de los jóvenes ante las responsabilidades que por edad les corresponderían, lo cual conduce a que sean numerosos los jóvenes que se enquistan en una "eterna adolescencia".

El Proyecto JOVINS tiene su fundamento en la convicción de que los niños, niñas y jóvenes tienen por sí mismos, en función de la edad y su apertura a la vida social, unos valores intrínsecos que hay que rescatar, potenciar y desarrollar. Y en el convencimiento de que los adultos debemos acompañarlos en su proceso de crecimiento y maduración durante este periodo tan delicado de la vida personal.