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Descripción geográfica de la zona de Quintanabaldo (Burgos)
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Actualizado: Domingo 25 de junio de 2006
Marco geográfico y geológico
Quintanabaldo está ubicado en la comarca de las Merindades, en la Merindad de Valdeporres, situada al norte de Burgos, entre las localidades de Espinosa de los Monteros y Villarcayo.
Esta zona se convierte, por razones naturales, en el límite geográfico que separa la provincia con Cantabria, pues se integra en el sector oriental de la cordillera Cantábrica a partir del puerto de El Escudo (998 m.) en la carretera Burgos-Santander para seguir por el puerto Bustavernales, surcado por la naciente corriente del río Nela, la peña de Hazas en las proximidades del monte Engaña, perforado por el túnel del ferrocarril Santander-Mediterráneo y el Somo de Pas: montes de suprema aspereza, rotos en angosturas de difícil acceso, conocidas como portillos. Así, el de Lunada y La Sía, en la alta corriente del río Trueba.
La Cordillera Cantábrica, formada por plegamientos alpinos (Epoca Terciaria o Neozoica). no es más que el borde de la meseta remozado por dichos plegamientos.
Pertenece también a la cuenca fluvial del río Nela.
El valle en el cual se halla situada la localidad de Quintanabaldo, que es donde está ubicado el Campamento, tiene un sentido longitudinal en dirección noroeste sureste. cuya trayectoria está determinada por el cauce del río Nela.
El valle que se ha ido formando por un lento proceso de erosión de muchos millones de años, tiene como base una estratificación geológica del Cretáceo, y cuyo origen se remonta a sedimentos que en su día se formaron en el fondo marino, que explica la abundancia de fósiles marinos en la zona. Con el tiempo ha derivado hacia una serie de cerros testigos, que evidencian una antigua gran llanura y que actualmente, a través de una serie de montañas muy erosionadas en la zona sur de dicho río, van a enlazar con la gran meseta castellana.
Río Nela
Este afluente del Ebro por la izquierda asoma la corriente por el puerto de Bustavernales, en las alturas que dividen la provincia de Burgos de la de Cantabria, entre el Valle de Valdeporres y S. Pedro del Romeral.
Después de recorrer una multitud de pueblos (Cidad, Santelices, San Martín de las Ollas, QUINTANABALDO, Villavés, Puentedey, Brizuela, Escaño, Escanduso, Villarcayo, Nofuentes) se une en Trespaderne al Ebro, tras un recorrido de 74 km.
En Santelices se une con el río Engaña, recoge las aguas que el río Torme lleva de la Merindad de Sotoscueva, y cerca de Moneo, recibe las del Trueba.
Clima
Situada la base del valle a un nivel de 640 m sobre el nivel del mar, y teniendo en cuenta que la máxima cota de los alrededores no supera los 1120 m de altitud, estaríamos dentro de un clima frío de tipo continental, pero el estar en la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica condiciona su régimen climático.
Al ser esta una zona de transición entre la Cordillera Cantábrica y la Meseta Castellana no pertenece propiamente a ninguno de los dos tipos de clima, si bien se aprecia mayor influencia del clima húmedo de la Cornisa Cantábrica.
Los inviernos son bastante largos y muy fríos, con régimen de precipitación pluvial, bastante abundante; durante los meses más rigurosos de la estación invernal, las nevadas suelen ser muy abundantes, y no es raro, que a veces se prolongan hasta ya entrada la primavera (siguiendo la característica propia del clima de esta zona, el período estival no rompe la tónica general ni se diferencia por sus grandes contrastes con el invierno).
En términos generales, los veranos suelen ser suaves y con relativa frecuencia más bien frescos y bastante lluviosos, por lo cual es imprescindible llevar algo de ropa de abrigo y para protegerse de la lluvia, ya que las lluvias son cortas pero intensas, aunque cuando el sol brilla con fuerza, se hace imprescindible un pantalón corto y una camiseta ligera.
Flora y fauna
El predominio del clima Atlántico (húmedo y lluvioso) que la cordillera Cantábrica bloquea precisamente en esta zona, ha condicionado desde los últimos cambios climáticos en el paleolítico inferior (no más de 13.000 años) todo un mundo biológico de enorme riqueza.
Desde siempre, ha sido una zona muy aislada y de escasa población. Este hecho ha permitido que con el paso de los siglos se hayan ido formando manchas boscosas de gran extensión, predominando sobre todo dos especies de árboles: el roble y el haya. Igualmente se observa con frecuencia los avellanos silvestres, y también fresnos, tilos y abedules. El roble se caracteriza por su hoja con forma serrada en los contornos de sus hojas y la corteza rugosa de su tronco. El haya tiene una corteza mucho más fina y sus copas alcanzan alturas mucho mayores.
Este tipo de bosques se caracterizan por ser bastante abiertos, lo que quiere decir que permite un espacio vital donde habitan una serie de animales que componen la fauna típica de esta zona del norte de España. En su día llegó a ser el hábitat de animales tan poderosos como el oso y el lobo. Pero la presión humana obligó al oso a retirarse a la cercana cordillera Cantábrica, hasta que finalmente y debido a la continua presión de los asentamientos rurales, acabó refugiándose en la zona de los Picos de Europa. Por el contrario, el lobo, animal mitológico de extraordinaria inteligencia, soportó mucho mejor esta presión humana, si bien con el triste balance de un exterminio progresivo, que le llevó casi a su desaparición. Actualmente, refugiado en las zonas más abruptas de los núcleos montañosos del norte de España suele hacer acto de presencia durante los días más duros y gélidos del invierno, cuando las grandes nevadas aíslan los pueblos y escasea la comida, bajando hacia los valles en busca de animales domésticos.
Aparte de estos dos grandes depredadores, también es el hábitat de otras numerosas especies, como la gineta, el lince, el jabalí, la nutria (hace años que no se las ve) y el zorro. Pero el resto de la fauna se centra sobre todo en el mundo de las aves, que es muy variada y hermosa. Abundan mucho los córbidos, como la corneja y el cuervo. Sin olvidar otras aves de menor tamaño como son el pinzón, el arrendajo el petirrojo, el herrerillo, el pica-pinos y el cuco. También se ven patos salvajes a la orilla del río Nela. Todavía en esta zona de alta Castilla, los reyes indiscutibles del cielo son los buitres leonados, que han encontrado en la ganadería que pasta libremente durante todo el año, un medio de subsistencia cuando muere alguna oveja, caballos u otra especie. Se les puede observar casi continuamente desde la campa de las instalaciones del campamento volando en grupos, a veces muy numerosos y describiendo círculos a distintas alturas. Estos rapaces se refugian y crean sus guaridas en las partes rocosas de la parte alta del valle donde además consiguen una visión general del terreno y de lo que en él acontece.






